Cómo nacen las burbujas

Muchos de los vinos espumosos existentes no se crean como otras bebidas carbonatadas inyectándoles gas. Se trata de un proceso que nació por accidente, pero que encantó al paladar de todos.

Fue Dom Pérignon quien accidentalmente descubrió como crear burbujas en el vino al dejar unas botellas guardadas que por tener azúcar residual experimentaron una segunda fermentación.

Lo que sucede es que las levaduras se comen el azúcar que tiene el vino y producen dióxido de carbono (gas) que se integra al líquido. Ancestralmente esto sucedía de forma espontánea, pero hoy el proceso para obtener burbujas de esta manera se llama método tradicional o champenoise.

Justamente en la región de Champagne nació este proceso que ha sido perfeccionado y ahora tiene una metodología.

Primero se agrega el licor de tiraje, un vino dulce con levaduras que hará que arranque esa segunda fermentación. Una vez formadas las burbujas, el vino se deja reposar y se va acumulando la levadura muerta en la punta de la botella para retirarla después.

Una vez que la levadura está en la punta, se congela por lo general y se abre la botella para que salga disparada. Luego se agrega el licor de expedición que dará el dulzor final al vino. A un brut nature prácticamente no se le agrega porque es el más seco de los espumosos, pero a un semi sec se le agrega cierta cantidad para darle dulzura.

Todo noviembre podrás gozar de diferentes burbujas con una bonificación del 20% que te hacemos en tu tarjeta Almirante. Aplica para espumosos participantes de cualquier origen, entre ellos el cava Conde de Caralt, elaborado en la zona española de espumosos, o Tor dell’Elmo, de la zona norte de Italia.

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La Italia Central

El Imperio Romano perfeccionó la elaboración del vino y la acercó prácticamente a lo que se conoce en la actualidad. Fueron justamente los romanos quienes expandieron la vid a todos los países del mediterráneo, pero muchas viñas quedaron en lo que hoy es Italia.

Justo en el centro de esta península se ubica una de las regiones con los mejores vinos italianos, además de ser una zona espectacular por sus paisajes, arquitectura y gastronomía: la Toscana.

Históricamente aquí se crean vinos elaborados principalmente por la uva Sangiovese y dos de sus zonas se han convertido en un referente de buenas etiquetas, Chianti y Chianti Classico.

El intenso sol que hace madurar a la Sangiovese, una extracción intermedia de la uva para tener vinos elegantes, y un toque de madera convierten a estos vinos entre los más apreciados del mundo.

Por ley, hay varias uvas que están autorizadas a utilizarse en estos vinos. Pero las francesas Cabernet Sauvignon y Merlot pueden cultivarse, aunque ningún vino hecho con ellas podrá tener una alta categoría dentro del sistema de denominaciones de origen italianas.

Productores apostaron por estas cepas francesas e hicieron vinos de buena calidad que aunque no estaban bien categorizados comenzaron a tener mucha demanda y fama. Hoy se les conoce como supertoscanos y aunque no tienen denominación de origen se cotizan más que muchos toscanos de alta categoría.

En la zona de la Toscana, Italia siempre hay un vino para cualquier gusto y en La Naval durante agosto tenemos la bonificación de 20% en algunas bodegas de este país, especialmente la vinícola Poggio Civetta que muestra una gama de etiquetas de la Toscana, incluido el blanco Vernaccia de San Gimignano y el tinto Morellino di Scansano.

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