¿El color del amor?

No solamente es el día 14, pero todo febrero se relaciona con el Mes del Amor y la Amistad; los rosados son exactamente los vinos en la mira para celebrar estas fechas, pero ¿sabes cómo se elaboran?

Un rosado suele confundirse con una mezcla de vino blanco con tinto, sin embargo para elaborarlo tiene su propio proceso y a decir de los enólogos es un vino más difícil de realizar que un tinto o un blanco, por ende debería de ser muy apreciado.

En principio se necesitan variedades tintas para hacer este tipo de vino porque son las únicas que lograran el color de la bebida. Posteriormente es necesario estrujar (romper las uvas) para que comiencen a sacar el mosto (jugo) y éste en contacto con la cáscara empiece a pintarse para dar como resultado el rosado.

Obviamente para obtener un color rosado agradable sin que llegue a ser tinto se requiere que sea una maceración en frío, es decir que el contacto de mosto y cáscaras suceda entre 12 y 14 ºC y por no más de 24 horas.

Esto ayuda a que se conservan aromas y sabores, además de que el enólogo va midiendo la tonalidad de rosa que desea en el vino, lo cual no sólo repercute en la vista sino en las características organolépticas de la bebida.

El vino acaba vinificándose con la fermentación, filtraciones y demás procesos antes de ser embotellado.

Así que por qué no probar la enorme paleta de opciones rosadas que tenemos en La Naval en esta temporada.Visita www.lanaval.com.mx en la sección de Recomendados o cualquiera de nuestras sucursales para encontrar los vinos esenciales para este mes de febrero.

Uvas románticas

Así como cada individuo tiene una cierta personalidad, las uvas tienen sus propias características y si quieres enamorar a alguien busca la variedad ideal de acuerdo a cómo es ese ser especial.

Para este mes del amor y la amistad te mencionamos las propiedades de las uvas más conocidas y que puedes hacer compatible con tu mejor amigo o media naranja.

Cabernet Sauvignon es la uva más famosa y aunque cambia mucho en su expresión dependiendo de donde se dé, es principalmente una uva con buena fortaleza y potencia, seria y a la vez versátil, se lleva bien con otras variedades y puede mezclarse si problema.

Merlot es otra variedad tinta un poco menos formal, más divertida, tiene en ocasiones unas notas frutales y hasta dulces. Se comporta según la ocasión, a veces no es bien comprendida, pero una vez conociéndola es fabulosa.

La Pinot Noir es una uva un tanto difícil, no se da en cualquier lugar y requiere de ciertas condiciones. Una vez que sabes cómo tratarla su expresión te cautiva, muy frutal y con algunas notas fuera de lo común. De color ligero, sorprende en boca por su presencia y elegancia.

Tempranillo es como la cepa clásica, la que es incondicional, la que nunca te falla, la que es a prueba del tiempo y siempre tendrás un buen resultado. No le gusta mucho salirse de lo habitual, pero está allí cuando la requieres.

Chardonnay, la reina de las uvas blancas, tiene una dualidad porque al ser elegante y muy versátil, puede ser muy divertida y agradable. Convive con otras uvas y se adapta a las situaciones. Un diamante en bruto que puedes pulir hasta hacerla una joya preciosa.

Sauvignon Blanc, por su acidez y frutos cítricos se podría decir que es bastante desenfadada, pero tiene buen gusto y no se junta con cualquiera. Dentro de su ligereza esconde mucha complejidad. Un poco introvertida, pero la agitas y te da mucha expresión.

Cualquiera de estas uvas la encuentras en nuestro portal www.lanaval.com.mx o en nuestras siete tiendas de la CDMX. Escoge la que mejor vaya con la persona que quieras disfrutar ese vino y descubre las personalidades de las cepas.